Tom boy cam 9

Izumi Curtis:

Pepero:

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 9

Bill estaba totalmente intoxicado por el aroma a coco del perfume de Tom, sintiendo cómo lo sujetaba por el brazo, apoyando su cabeza contra su hombro, sentados juntos, y sus manos comenzaban a sudar del nerviosismo que tenía.

—¡Tenemos un dibujo ganador! —exclamó uno de los jueces que usaba lentes, empleando un micrófono, haciendo que toda la gente se fijara en él.—El dibujo que ganó, tanto en técnica, estilo, talento e imaginación es el de Izumi Curtis con uniforme de Kagome, hecho por Bill Kaulitz. ¡Ven por tus premios, muchacho! —alentó el mayor.

Tom sonrió grandemente hacia Bill.

—¡Bill, ganaste! —soltó eufórico el de trenzas.

Bill se quedó perplejo, procesando que había ganado, que no, el de su dibujo era Tom, no la maestra de Edward Elric de Full Metal Alchemist, pero entendía la asociación por las trenzas africanas. Tom lo instó a que se parara, y Bill tragaba saliva con nerviosismo en lo que camina en dirección al escenario, sintiendo su corazón latir desbocado, pero no por Tom, sino por su fobia social, cómo la gente aplaudía, y Tom…

—¡El ganador es mi novio! —coreó con fuerza Tom en lo que aplaudía de pie, totalmente orgulloso del de rastas.

Bill se sonrojó aún más, entendiendo que ya era como algo común que Tom se refiriera a él de esa manera aunque no lo fueran, sin embargo, sí sintió un poco más de apoyo al seguir caminando al ver a Tom tan feliz y orgulloso de él.

Cuando llegó al escenario recibió una bolsa de regalos con tres peperos de diferentes sabores y un llavero enmicado con la mascota del evento: un gato de la suerte.

Bill no quiso decir unas palabras, sólo dijo gracias en voz baja, y pidió que por favor le dieran el dibujo de Tom Trümper, que era su acompañante, que tuvo que hacerse de mucha fuerza de voluntad para poder pedir algo pero Tom tenía la ilusión de mostrarle su dibujo, así que no quería que no lo hiciera. Sólo se concentró en Tom y no en las personas alrededor, viendo cómo el de trenzas iba a su encuentro, dándole un beso corto en los labios.

—Felicidades, Bill —masculló Tom sonriéndole.

—Gracias —dijo Bill, extendiéndole los dibujos.

Tom los recibió, fijándose cómo es que Bill le había conseguido su dibujo de vuelta, y… Que realmente Bill dibujaba hermoso, incluso con tan poco tiempo, pero también…

—No es Izumi Curtis, ¿verdad? —inquirió Tom, mirándole de reojo, Bill se sonrojó más y negó.—Me veo muy lindo de colegiala. Yo… Te dibujé todo horrible, parecen chorizos en vez de rastas —arguyó el de trenzas, riéndose.

Bill se fijó en el dibujo, y era evidente que Tom no era bueno en ello, pero sí lo valoró de igual modo.

—¿Me lo puedo quedar? —preguntó Bill, señalando al dibujo de Tom.

—¿En serio? Claro —dijo Tom.

Bill quería el dibujo por el valor sentimental más que por cómo se viera.

—¿También me puedo quedar el tuyo? —cuestionó Tom y Bill asintió.

—Yo… Otra vez dijiste que era… Tu novio —acotó Bill con timidez.

—Ay, es que me emocioné mucho. Sí, me dio mucho orgullo que ganaras, y se ve que eres muy talentoso, dibujas muy lindo, así que tienes un merecido premio, Bill —mencionó Tom, tomándolo por la mano.

—Gracias… Sólo que… No sé si tú quieras… Yo… Como nos conocemos ya hace unos meses y…Venimos saliendo más de una semana… Tal vez, sólo si tú me aceptas podría ser… —soltó Bill tartamudeando por los nervios, en lo que le temblaba la mano que sujetaba Tom, el cual lo miró con cariño, notando lo que le costaba expresarse al más alto.

—¿Me estás pidiendo que sea tu novio? —inquirió Tom con suavidad, y Bill asintió.—Sí, quiero, Bill, quiero ser tu novio —respondió el de trenzas.

Bill sintió su pecho henchido por las emociones que le embargaban en ese momento que Tom le había dicho que sí, y, por primera vez en su vida, tomó la iniciativa, acortando la distancia entre ambos, besando a Tom, en lo que abrazaba al más bajo por la cintura, con las manos sudadas y trémulas, pero igualmente aferrándose a él, Tom suspiró durante el beso, pasando sus manos por el cuello de Bill, en lo que colaba su lengua dentro de la boca del de rastas, sonriendo al hacerlo, disfrutando de que Bill hubiera dado ese paso.

Cuando se separaron por aire, incluso con algunos silbando de fondo, haciendo que Bill se sonrojara más, pero Tom igualmente estaba sonrojado, no por vergüenza, sino por la calidez que tenía en ese momento, con ojos brillantes, sintiéndose tan bien de estar con Bill.

—Gracias —susurró Bill, luciendo igualmente hermoso para Tom, todo tierno y sonrojado.

—No tienes que agradecer nada, Bill. No te estoy haciendo un favor… Me gustas mucho —farfulló Tom, mordiéndose el labio inferior—. Pero sí quiero que me des tus peperos —acotó el de trenzas, sacando una caja de la bolsa y abriéndolo, metiéndose uno a la boca, pero no entero, dejando un extremo en dirección a los labios de Bill, que entendió que era una invitación no verbal, por lo que mordió el otro extremo del pepero, hasta que Tom junto sus labios brevemente para separarse, y masticar, teniendo un momento muy de “La Dama y el Vagabundo”, pero con un pepero en vez de spaghetti.

Tom realmente no era de tener pareja, sí había tenido algunos exs, aunque más sexo casual, igualmente prefiriendo estar solo con sus juguetes para no tener que complacer a otros o soportar comportamientos tóxicos. Pero Bill le llamaba mucho, por más que no fuera “su tipo”, Tom se sentía a gusto con él, genuinamente teniendo sentimientos por el muchacho, no sólo atracción sexual, que sí, no era musculoso, ni masculino, aunque sí más alto, aunque fueran pocos centímetros, también protector, y muy guapo. Bill era dulce… Tierno, y le gustaba mucho, por lo que Tom se podía permitir ser él mismo, romántico, tener detalles así, sin ser juzgado por sus gustos, que normalmente lo veían en menos por gustarle el anime, hablar mucho y así. Sin contar que cuando alguien quiso salir con él y supo que era streamer porno, le exigió que dejara de hacerlo, incluso sin ser pareja.

Bill no exigía, no ordenaba ni nada. Bill sólo dejaba que Tom hiciera lo que quisiera, y eso, ese nivel de confianza, de tener la mente abierta, aunque fuera un joven poco sociable, el que demostraba preocupación, sólo hacía que Tom se estuviera enamorando de él, con fuerza y de forma intensa, como si fuera el primer amor, aunque no, ya el de trenzas había tenido más de uno al que le entregó mucho más que el corazón.

Y Bill ni siquiera se daba cuenta, no notaba el poder que tenía sobre Tom, el cómo fantaseaba con Bill, como si en realidad el streamer porno hubiera sido Bill y no Tom.

Tom buscaba chicos experimentados, pero Bill no era así, y en vez de desagradarle, hacía que Tom quisiera enseñarle todo, teniendo la paciencia para explicarle cada cosa, desde cómo lo hizo al besar, hasta aclaraciones a veces en sus conversaciones de cosas que Bill entendía de forma literal. Bill me despertaba mucha ternura, amor, y deseo, todo el paquete.

Bill era ajeno a todo ello, él mismo lidiando con la idea de qué por fin era novio del chico que le gustaba, que era su primer novio sí, el atractivo y sexy Tom Trümper, pero que era más que eso… Era un chico dulce, tierno, que le gustaba el anime, usaba emojis lindos, y stickers de gatitos en WhatsApp, que quería tener su propia cafetería y servicio de Catering, que le gustaban las películas de todo tipo, pero también el rap, hiphop, reggae, y cocinar, un muchacho tan multifacético y maravilloso, que hacía que Bill se sintiera el más afortunado del mundo de que Tom gustara de él, y que hubiera aceptado ser su novio. Aún estaba asimilándolo, el que Bill, siendo el chico que recibía burlas de toda clase desde siempre, no teniendo amigos por “sus gustos raros”, porque cuando hablaba de algo que le gustaba no se callaba, que era muy delgado, debilucho, que parecía niña, que si bien tenía fuerza, nunca era lo suficientemente valiente para devolver un golpe, aprendiendo a callarse e ignorar.

Bill, quien había soportado bullying desde la escuela, que incluso cuando le gustaban chicas o chicos, nunca fue visto para ello, que cuando por fin se hizo de valor para confesarse con una chica que le sonreía, y que le gustaba, fue “aceptado” sólo por una apuesta… Haciendo que Bill supiera que no podía añorar tener algo nunca. Entonces no se creía que realmente estuviera pasándole esto, el que un chico así de guapo, sexy y dulce como Tom realmente estuviera haciéndole caso, siendo su primer novio, pero era real… No era una apuesta, Tom era lindo con él, lo besaba y le correspondía a su abrazo.

Así que Bill sentía que no cabía de la felicidad en sí mismo.

Tom siguió parloteando, en lo que veían más puestos juntos, tomados de la mano, y Bill lo escuchaba, de vez en cuando haciendo algunas acotaciones sobre datos que conocía de tal o cual anime, y Tom le respondía dándole un beso, agradeciéndole la información.

—Eres como un androide, ¿sabes? Sueltas datos que no conocía como si fueras Google pero uno muy guapo —halagó Tom, sonriéndole, y Bill se sonrojó—. Me haces recordar al anime ese… De las tres chicas androides que se peleaban por el mismo chico —acotó el de trenzas, sin recordar el nombre del anime.

—Saber Marionette —respondió Bill.

—¡Sip! Ese mismo —cedió Tom, dándole un beso en la mejilla por el dato.

Bill se sonrojó no sólo por el beso, sino porque precisamente sabía de ese programa, que tampoco era muy conocido, porque él mismo con el anime Saber Marionette J se había masturbado muchas veces con las escenas ecchi, que no era porno como el hentai, pero sí contenido muy lascivo, así que… Bueno, así Tom dijera que pensaba en él como una de las androides Saber Marionette, la realidad era que si Bill se ponía a analizarlo, Tom más bien era quien poseía muchos rasgos de las androides… La fortaleza de Zarzamora, la amabilidad y dulzura de Cereza, y la hiperactividad y alegría de Lima.

Bill comprendió el por qué Tom le pidió que estuvieran desde temprano, porque básicamente toda la mañana y tarde estuvieron en la feria, escuchando algunos conciertos con covers de Openings, concurso de cosplay y demás puestos.

Cuando Bill llevó a Tom a su casa, ya era entrada la noche, entonces, Bill volvió a hacer lo mismo, de abrirle, y llevarlo hasta la puerta de su departamento, donde Tom lo volvió a besar y Bill ya se iba a ir como siempre, sin embargo, el de trenzas lo sujetó por la casaca, acercándolo a él.

—¿No quieres pasar a tomar algo? —cuestionó Tom, dándole una sonrisa coqueta de lado.

—Pero tomamos agua en el auto —repuso Bill, recordando que compró botellas de agua helada en la feria y la bebieron al regresar.

Tom rió. —Me refiero a que estemos un momento dentro de mi apartamento, el que tomes algo sólo es una excusa —acotó el de trenzas.

—Oh, está bien —dijo Bill, e ingresó junto con Tom a su departamento, el lugar era pequeño pero acogedor, se notaba ordenado y limpio, con algunas fotos de Tom más chico, luciendo sonriente con rastas rubias—. Eres rubio —mencionó el de rastas, los dos sentándose en el sillón.

—Sí, aunque ahí me teñí para que fuera un rubio más claro —comentó Tom—. Así que entiendo lo que es tener rastas también.

—No son naturales. Son extensiones —acotó Bill—. Y también soy rubio, sólo que me tiño —agregó.

—Oh, mis rastas sí eran naturales. Desde los once años empecé a formarlas, encerándolas con cuidado con ayuda de mi mami, las tuve hasta los diecisiete años, después me las corté, y teñí de negro, dejándomelo crecer hasta hacerme trenzas, siempre me gustó tener el cabello largo —explicó Tom, sorprendido de que ambos en realidad fueran rubios pero se teñían de negro.

—Soy muy flojo para hacerme rastas naturales. Requieren mucho cuidado. Tenía el cabello corto hasta los dieciséis, y luego lo dejé crecer, me echaba un montón de laca en el cabello pareciendo un león o erizo —contó Bill, pensando en ello.

—¿En serio? Qué genial, ¿cómo Goku? —inquirió Tom.

—Algo así —mencionó Bill, viendo cómo Tom se acercaba más a él, haciendo que sus muslos chocaran al estar uno al costado del otro.

Tom acercó su mano hacia el cabello de Bill, tocando una rasta blanca, acariciando la textura. —Se siente muy natural —halagó el de trenzas cerca al rostro de Bill, el cual sintió su corazón latir acelerado.

—Sí, es de cabello real —respondió Bill, tragando saliva nervioso.

Tom se acercó más a Bill, olisqueándole el cabello. —También huele muy bien.

—Es que me baño —soltó Bill con la voz quebrándose por los nervios.

Tom hizo a un lado las rastas de Bill, dejando libre su cuello largo y blanco, acercando su rostro, oliéndolo, pasando sus labios por la piel sensible, no besándolo, sólo sintiendo cómo el de rastas se le ponía la piel de gallina, disfrutando ver cómo lo estaba excitando, que hasta veía cómo un bulto se formaba en los pantalones apretados de Bill.

—Tú también hueles muy bien —susurró Tom contra su cuello.

—Es el gel de baño Mahogany teakwood de Bath and Body works, si quieres te compro un pack con crema corporal —respondió Bill, tratando de pensar en cualquier cosa que fuera poco excitante y estando aterrorizado de que Tom pudiera notar que estaba teniendo una erección.

—Tal vez me gustaría probarlo si uso tu ducha —mencionó Tom coqueto.

—¿No tienes agua en tu casa? —preguntó Bill, desconcertado, ¿sería posible que Tom porque había dejado de grabarse no tuviera para pagar el servicio de agua?—, si se venció tu recibo, dame el código de su suministro y te lo pago —ofreció el de rastas, con la preocupación ayudando a bajar su excitación.

Tom se separó, mirándolo confundido. —¿Qué? No. Sí tengo agua.

—Oh, pensé que por eso querías bañarte en mi casa, quizá porque no tenías dinero porque dejaste de grabarte… —comentó Bill.

—No, sí me alcanza con mi trabajo en Starbucks, y bueno, más mis ahorros, porque en realidad pagan poco allí —respondió Tom, pero sujetó la quijada de Bill con los dedos, sonriéndole coqueto nuevamente haciendo que lo viera—. Me refería a que tengo ganas de jugar un poco.

—Claro. ¿Tienes Play Station 5? ¿O una Switch? —preguntó Bill, pensando que sería divertido jugar con Tom, ya que mayormente él jugaba solo.

—Eh… No hablaba de esos juegos —repuso Tom.

—Oh, bueno, ¿monopolio? ¿Uno? ¿Clue? ¿Adivina quién? —cuestionó Bill, que sí conocía muchos de los juegos y sus reglas, aunque claro, a veces mayormente sólo jugaba en la versión en línea con bots, porque cuando era niño sí sus padres solían jugar con él de vez en cuando, hasta que finalmente dejaron de hacerlo, pero Bill sí disfrutaba de jugar.

—Yo… Sí tengo una baraja de Uno —farfulló Tom, fijándose que en serio Bill no estaba captando las indirectas para tener sexo, así que mejor iba a jugar en serio con su novio, que se le notaba ilusionado por hacerlo.

Tom suponía que sería otra noche donde se masturbaría con uno de sus juguetes pensando en Bill. Que quizá era muy pronto… Apenas eran novios hoy, tal vez por lo mismo Bill no se sentía preparado.

El de trenzas se fue a buscar su baraja de Uno para luego barajear las cartas frente a Bill, quien sonreía emocionado por ello, y claro que valía la pena verlo así de feliz, básicamente Tom todo el día lo notó muy contento, sólo que él sí estaba pensando que ya que Bill había demostrado iniciativa al pedirle ser novios, besándolo, y agarrándolo por la cintura, pues… Que Bill estaba listo para más, incluso cavilando en cumplirle la fantasía de vestirse como Kagome, creyendo que era un fetiche sexual de verlo usando el uniforme de una chica japonesa, aunque claro, él era hombre, pero no se negaba a nada, ciertamente Tom mismo si bien era masculino en su vestimenta, sí había usado prendas femeninas en la intimidad, y pues por ello malinterpretó aquello de Bill como insinuación sexual.

Pero no, al parecer Bill sólo hizo una asociación en Tom vestido así por gustarle el anime InuYasha.

Cuando Tom empezó a repartir, dando por empezado el juego, pasándola bien con Bill de todas formas, riéndose a veces por la reacción del de rastas cuando le lanzaba un +4, aludiendo que era diferente a cuando él jugaba en internet, entendiendo que tristemente Bill no jugaba eso en la vida real, a diferencia suya, que solía jugar con Georg y Andreas cuando se reunían, con Georg siendo el peor perdedor del mundo, y siempre haciendo escándalo de que Tom hacía trampa barajando mal.

Pero Bill no había tenido la oportunidad de jugar con amigos mientras bebía como Tom, y lo entendía, aunque se lamentaba por ello, deseando él ofrecerle más, abrazarlo y curar todas las heridas que tenía el joven, incluso si no se veían a simple vista.

Cuando Bill perdió varias veces… Es que Tom le ofreció “un premio de consolación”, besándolo con cariño ambos sentados en el sillón, acariciándolo por las mejillas al hacerlo, en lo que Bill lo agarraba por la cintura, con los puños apretados.

Tom le lamió el labio inferior, separándose levemente.

—Agárrame con confianza, no voy a morderte a menos que me lo pidas —susurró Tom contra los labios de Bill.

Bill boqueó nervioso, sonrojándose ante lo dicho por el de trenzas.

—Aunque se ve que tus labios… Son muy mordisqueables, ¿sabes? Tan gruesos y bonitos —musitó Tom, respirándole en la boca, mirándole con los ojos entrecerrados—. Tal vez sólo un poco… —dijo el de trenzas, sujetando el labio inferior de Bill con sus dientes, y jalándoselo levemente y Bill soltó un gemido alto por aquella sensación que hizo estremecer su cuerpo y parársele el pene de una sola.

Bill se separó con rapidez. —¡Debo ir al baño! —dijo el de rastas con el rostro totalmente rojo, tapándose con un cojín en la entrepierna.

—Eh… Está al fondo a la derecha —señaló Tom, y lo vio correr.

Tom suspiró, sí, definitivamente iba a ser otra noche a solas con su juguete.

Continúa…

Gracias por la visita. No te vayas sin comentar 😉

por Kasomicu

Escritora del Fandom

4 comentario en “Tom boy cam 9”
  1. De verdad que buen fic! Bill es adorable, parezco subnormal porque se me sale un “AY QUE LIIIIIINDO”, cada vez que él abre la boca. Lo amo 💗😭

    1. Oww sí, es que este Bill es muy lindo, tiene problemas sí xD pero es lindo, un buen muchacho. Gracias por seguir leyendo y comentando, Roxxi 🙂

  2. Es que mi Billyto precioso es de los que ya no hay♥️🥰☺️
    Y que decir de mi tomate ,tan paciente ,amoroso y calenturiento🥵 🤭 aguanta tommy ya pronto te dara como cajon que no sierra bebé 😏🤣

    1. jajjaja es que sí, Billy es un amor :’3 y Tomi también es tan bello jajaja sólo que Bill no entiende indirectas, gracias por leer y comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!