Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 21

By Naia

Me tumbé en la cama dispuesta a desahogarme. Me sentía tan frustrada. Mi madre me castiga en lo que queda de año, mi hermano Bill se ha puesto igual de pesado que Tom, con respecto a Ian. Son todos unos pesados… Suspiré intensamente, intentándome quitar toda la frustración que tenía en mi cuerpo. Necesitaba hablar con alguien, estaba claro que no podía hablar de mis inquietudes con mis hermanos, porque no iban a hacerme caso. Me levanté de la cama, y me dirigí hacia el escritorio. Levanté la tapa del portátil, para luego encenderlo. Solo podría hablar con mi amiga Amy, ella era la única que me comprendía. Inicié sesión el Messenger, y comprobé que en esos momentos mi amiga se encontraba conectada.

Inicio de conversación

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Hola…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

¡Hey! Cuánto tiempo sin aparecer por aquí. ¿Qué tal?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Bueno…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Naia, ¿Qué ha pasado?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

En estos días han pasado muchas cosas…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

No piensas contármelas. Por cierto, ¿Qué tal en la fiesta?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Bien y mal…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Explícate.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:Bien, porque he conocido a un chico en la fiesta, y bueno… estuvimos, y ya sabes… mal, porque me emborraché. Mi madre me ha castigado hasta que acabé el año.

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

¡¿Qué?! Espera vamos por partes… Has estado con un chico, wooow, y parecías tonta cuando te compramos.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

¡Amy! ¬¬

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Vale… >.< O sea que llegasteis al fondo de la cuestión.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

A medias…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

¿No Jodisteis? ¡Vaya! ya me había hecho ilusiones que ibas a venir con la virginidad perdida.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Pudo pasar… pero mi hermano Tom me fastidió la noche…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Tu hermano es un subnormal, te pudo haber dejado disfrutar de una noche de placer… Siempre tiene que andar metiendo las narices en donde no le llaman.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Lo sé… se ha vuelto demasiado controlador conmigo. Piensa que todavía soy una niña de cinco años.

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Y bueno, ¿Cómo es el chico que conociste?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Es súper guapo. Tiene los ojos azules y una mirada muy penetrante.

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

¿Y no conociste algún famoso en la fiesta?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Siiii… *-* A Ian Somerhalder

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Ostras… ¿Qué tal es? ¿Es simpático?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Sí, es muy simpático. Y demasiado guapo…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

¡Uy, Uy, putilla! Noto cierto interés en Ian. ¿No habrá sido ese chico con el que te liaste?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Sí… 😛

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

¡Vaya, vaya! La pequeña Naia empieza a salir de su cascaron.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Hoy he estado con él durante el día en su casa. Fuimos a comer juntos.

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Si te ha dado fuerte. ¿Qué piensan tus padres y tus hermanos de él? Porque sabrás que es bastante mayor que tú.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Mis hermanos no quieren verme cerca de él. Mis padres no saben que estuve con él, solo saben que me emborraché en la fiesta…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

¿Y qué vas a hacer?

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

No lo sé realmente… Por un lado, siento que tengo que seguir viéndolo, pero por otro siento temor. Él es más grande que yo, y me mira con otros ojos hace que me sienta muy abrumada cuando estoy con él. A parte que mi relación, con mi hermano Tom ha empeorado drásticamente desde que fui a la fiesta y me vio con Ian. Cada segundo, cada momento aprovecha para retarme y echarme en cara que no debo de estar con Ian, que solo se acerca a mí buscando sexo.

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Bueno… eso es una decisión que debes tomar, pero si tu hermano Tom tanto insiste en que no te veas con Ian, seguro que es porque realmente se preocupa por ti.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Si…

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Bueno cielo, tengo que irme a dormir, que aquí ya es tarde. Supongo que hablaremos antes de que regreses de Los Ángeles.

Naia :$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Sí, hasta mañana. Besitos <3

Amy <3 Una mirada tuya le dijo mil palabras de amor a mí corazón dice:

Hasta mañana, peque.

Fin de conversación

Amy se desconectó del Messenger, y yo me quedé pensativa mirando la pantalla del portátil. Finalmente, apagué el ordenador para luego bajar la tapa de este. Me levanté de la silla, y me senté de nuevo en la cama. Dejando que mis pensamientos navegaran por mi cabeza. La puerta de mi habitación se abrió de forma violenta, haciendo que enseguida mis preocupaciones se desvanecieran de mi cabeza. La mirada furiosa de mi hermano, no hacía más que mirarme.

—¿Qué haces aquí? —le pregunté a mi hermano con enfado— Podías haber pedido permiso para entrar —le recriminé— Podía haber estado desnuda…

—Y eso que importa —me respondió mostrando furia en sus ojos— Total no creo que tengas ningún tipo de vergüenza, ¿no?

—¿A qué te refieres? —le pregunté mientras rodaba los ojos.

—A que le has vuelto a enseñar todos tus encantos a Ian —me dijo sin rodeos. Fenomenal, mi hermanito se había enterado de mi escapada diurna— ¿Te has acostado con él, verdad? No has hecho caso de mis advertencias, ni las de nuestros padres.

—¡¿Qué dices?! —le dije sorprendida, abriendo los ojos desmesuradamente.

—No trates de hacerte la loca, lo sé todo —me susurró— Te has estado revolcando con Ian, para luego darte el lote enfrente de casa.

—Yo no he hecho tal cosa —traté de desmentir lo dicho por mi hermano.

—¿Ah no? —me preguntó arqueando sus cejas. A la vez que notaba como sus manos agarraban fuertemente uno de mis brazos, y me arrastraba hacia el espejo que había sobre la puerta del armario— Entonces explícame que es esto… —me dijo con tono autoritario.

—Suéltame Tom… Me haces daño —le dije intentando soltarme del agarre fuerte, que estaba ejerciendo sobre mi brazo.

—¿De qué es esa marca que tienes en el cuello? —me preguntó con rabia, mientras seguía sintiendo como su mano se cernía fuertemente sobre mi brazo— Te estás convirtiendo en una pequeña puta… —escupió con ira.

Abrí los ojos desmesuradamente tras escuchar esas palabras. Conseguí soltarme de su agarre para luego girarme y verlo directamente a la cara. Lo miré con rabia, con odio… sin tenerlo previsto mi mano derecha se alzó en el aire para luego impactar sobre la mejilla izquierda de mi hermano. Por el golpe que recibió, su cabeza se movió ligeramente. Cerré los ojos fuertemente pensando que no tardaría en recibir una bofetada en mi cara. Abrí los ojos, y pude encontrarme con los ojos de mi hermano que mostraban furia. La mejilla golpeada estaba completamente roja. Ambos destilábamos rabia.

—Nunca vuelvas a decir eso de mí… —le dije dolida. Lo miré con decepción. Nunca pensé que mi propio hermano pensara eso de mí.

—Solo digo la verdad —me respondió con rabia— Te has estado revolcando con ese —dijo de manera despectiva— Solo eres una puta barata… —me dijo con ira.

—No tienes derecho a reclamarme nada, yo no soy una puta… —le volví a decir a mi hermano— Céntrate en tu vida, que lo necesitas, sobre todo en tu novia.

—Te reclamó lo que me da la gana —me dijo alterándose más— No me gusta Ian, ya te lo he dicho bien claro hace unos días atrás, y tú no haces caso. ¿Qué quieres que cuando te haga daño venir a llorar a mi hombro? —me preguntó fuera de sí. Me quedé callada durante unos segundos— Te equivocas porque no seré tu pañuelo.

—Solo quiero que me dejes hacer mi vida en paz —conseguí decir susurrando mientras las lágrimas inundaban mis ojos.

—Eso será imposible mientras te sigas viendo con ese mequetrefe —apretó sus puños. Estaba fuera de sí— ¿Qué le has visto para que vayas detrás de él? ¿Folla bien?

—No te voy a responder eso —le contesté indignada. No era una puta para irme acostando con el primer chico que conocía— Quien debería de preocuparse si follas bien, eres tú. Kelly últimamente anda con cara de amargada, porque no le debes de dar la suficiente caña que quiere en la cama. Estás perdiendo facultades hermanito —le dije sin poderme contener. Su novia me estaba hartando, últimamente cargaba toda su frustración sobre mí.

—¿Celosa, hermanita? —me preguntó alzando sus cejas.

—¿Por qué tengo que estar celosa? —le preguntó desconcertada, a la vez que lo miraba fijamente— Tú con tu novia haces lo que quieras, no tengo porque sentirme celosa de las demostraciones de amor que le hagas. Yo estoy bien a gusto con Ian, y es un hombre muy experimentado. He aprendido muchas cosas con él —mentí. La verdad es que me estaba empezando a gustar, el juego de hacer desquiciar a mi hermano— ¿O quieres que te dé alguna lección, al parecer te hacen falta? —le pregunté cayendo en la cuenta, de que quizás ese resentimiento que tenía hacia Ian era porque no era demasiado hombre— Vaya… pobrecito mi hermanito, que no sabes satisfacer sexualmente a su novia en la cama. Eso sí que es un problema —dije finalmente con sorna, a la vez que mis labios se curvaban en forma de una sonrisa burlona.

—¡Cállate! —me gritó. Sintiendo como me agarraba fuertemente por ambos brazos, y me movía enérgicamente haciendo que balanceará, para luego notar como me pegaba bruscamente contra la pared de mi habitación. Por un minuto, sentí miedo. La forma en la me estaba hablando y agarrando me daba muchísimo miedo, parecía un loco desquiciado— Yo soy más hombre que Ian, de eso no tengas duda ninguna.

—Suéltame, me estás haciendo daño —dije con voz lastimosa. Me arqueé levemente al sentir dolor en mi espalda.

—No vuelvas a decir eso nunca más —me exigió con enfado. La forma de mirarme hacia que los vellos de mi piel se estremecieran. Se estaba comportando como un novio celoso, al cual, se ve en la obligación de reclamar a su novia. Me estaba empezando a asustar el comportamiento repetitivo de mi hermano. Por un momento, pensé que Tom estaba poseído por el mismísimo demonio.

Sentí como la presión iba disminuyendo sobre mis brazos, y como lentamente me fui deslizando hasta quedar arrodillada en el suelo. Sentí mucho calor en mi cara, aparte de estar muy asustada. Nunca había visto a mi hermano tan enfado, tan fuera de sí. Me hice en un ovillo, a la vez que unos débiles sollozos comenzaban a salir por mi garganta. Segundos después escuché como la puerta se cerraba con un gran portazo. Levanté la vista, mi hermano se había ido de la habitación.

Pasadas unas horas, bajé al salón para cenar. Solo se encontraba mi hermano Bill y mis padres, no se encontraba ni la harpía de Kelly ni mi hermano. Quizás ambos se fueron juntos, a disfrutar de su nidito de amor. Estuvimos cenando en silencio, nadie decía nada.

—Me voy a dormir ya… —comuniqué a mis padres y a mi hermano.

—No has probado bocado ninguno —mi madre me regañó.

—No tengo ganas de comer… —susurré. Por un momento me sentí mal, no era la típica persona que solía desobedecer a sus padres, y llevar una vida loca. Me dolía que mi madre estuviera molesta conmigo.

—Tienes que comer algo, no vas a irte con el estómago vacío —volvió a repetir mi madre— Haz el esfuerzo de comer algo… —me dedicó una mirada de ternura.

—Lo siento, pero no me pasa nada por la garganta —respondí a mi madre.

—Está bien… —suspiró agotada de intentar convencerme— Si quieres te puedes ir a dormir.

—Buenas noches… —susurré levantándome de mi asiento.

Subí a las escaleras que daban al piso superior de la casa, y caminé por el pasillo largo hasta llegar a mi habitación. Abrí la puerta, y me adentré en ella. Suspiré, para luego desvestirme y ponerme el pijama. Me tumbé en la cama, cerrando los ojos haciendo un intento de quedarme dormida, pero no era capaz. Mis pensamientos me atormentaban en mi cabeza. Me sentía confusa, me sentía desprotegida.

Continúa…

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por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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