Fic hetero de Heiligtkt483
Capítulo 43
By Naia
Minutos después de nuestra pequeña conversación, el timbre de nuestra casa sonó. Me levanté del sofá, dejando a mi hermano Bill sentado en el mismo, para abrir la puerta. Mi amiga Amy había llegado, y tenía una gran sonrisa de oreja a oreja.
—Hola Naia —me saludó abrazándome fuertemente.
—Hola Amy —le correspondí el abrazo— Veo que me has hecho caso de venir pronto —sonreí.
—Bueno… es que no me quería perderme ir al estudio —dijo mi amiga muy emocionada— Es la primera vez que voy a ver a tus hermanos trabajar en el estudio, mientras graban una canción.
—Solo irá Bill… —añadí— Tom no estará.
—Vaya… pensé que también iría Tom —dijo pensativa.
—Ha tenido que ir a hacer unas cosas importantes hoy, por eso no irá —mentí— Pero estará mi hermano Bill, que es el que te interesa —sonreí mirándola.
—Te juró que te mato, como le digas algo a tu hermano de que me gusta —dijo advirtiéndole.
—¿A quién le gusto? —escuchamos a mi hermano Bill preguntarnos, mientras se acercaba con su cazadora y las llaves del coche de nuestros padres en la mano.
—A nadie… —susurró Amy poniéndose como un tomate. Me hacía tanta gracia cuando ambos se ponían así, que me daba pena que no estuvieran juntos de una vez.
—Es hora de irnos ya —informó mi hermano Bill.
—Ok —asentí para luego coger mi cazadora en el perchero que había en el hall, y mi bolso.
—¿Puedo ir sentada junto a ti, Bill? —preguntó Amy con cierta timidez y a la vez emocionada.
—Claro —respondió mi hermano.
Salimos de la casa, para dirigirnos hacia el garaje, donde mis padres tenían aparcado su coche. Bill accedió al asiento del conductor, para luego quitarle el seguro a las puertas del coche, y así nosotras poder entrar en este. Amy ocupó su lugar al lado de mi hermano, en el asiento del copiloto mientras que yo me sentaba en el asiento de atrás. Me iba a divertir de lo lindo, mirándoles desde atrás. Se miraban tan monos, siendo tan tímidos.
—Chicas poneros el cinturón —nos ordenó mi hermano— No quiero que nos pongan una multa de tráfico por no llevarlo puesto.
—Vale —asentí para luego coger el cinturón y ponerlo.
Durante todo el camino al estudio, estuve media absorta en mis pensamientos mientras que escuchaba a Amy hablar con mi hermano Bill, sobre muchas cosas. Parecía que le habían dado cuerda para hablar, porque no se daba callado. Me quedé mirando por la ventilla del coche unos segundos, contemplando la calle, como las hojas de los árboles comenzaban a adquirir es tonalidad rojiza característica del otoño. Nos paramos en un semáforo. Esa semana iba a ser una semana muy intensa, cuando empezará mis clases. Tener que estudiar, hacer los deberes, después exámenes, ir a casa de mi padre cada quince días los fines de semana, mi hermano Tom… Todos esos pensamientos hacían que mi cabeza empezará a dar vueltas por tanta presión que empezaba a sentir en esos momentos.
—Naia… —la voz de mi hermano Bill me sacó de mis pensamientos. Emití un pequeño sonido extraño— Sal del coche —lo miré con extrañeza— Ya hemos llegado… —me informó.
—Oh sí… —susurré dándome cuenta de la realidad.
Efectivamente habíamos llegado al estudio de grabación. Nos encontrábamos en el jardín. Amy ya había salido del coche al igual que mi hermano Bill. Él estaba esperando a que yo saliera del coche, para poder cerrarlo. Salí rápidamente, para que pudiera cerrarlo. Luego ambos continuaron caminando hacía el estudio, continuando con su conversación. Ambos iban muy sonrientes. Yo me quedé afuera en el jardín, sumida otra vez en mis pensamientos.
—¿Qué haces tú aquí? —escuché a mi hermano Tom, que justamente acababa de aparcar su Cadillac Escalade en la zona empedrada del jardín. Se bajó del coche, mientras que se encendía un cigarrillo. La sangre se me congeló al verlo.
—Bill me ha traído… —susurré.
—¿Y dónde está Bill? —preguntó con voz cabreada.
—Adentro con Amy… —susurré, pero ojalá no hubiera pronunciado esas palabras. La voz llena de cólera de mi hermano hizo estallar mis oídos.
—¿Cómo que está con Amy? —abrió los ojos desorbitadamente— Ella no puede estar aquí, tú no puedes estar aquí… No pueden escuchar nada de lo que hagamos…
—¡Tom! —escuché decir a mi hermano Bill que salió afuera, seguramente al ver que no entraba en el estudio, y al oír los gritos de nuestra hermana— Deja a Naia en paz, ella no tiene la culpa, yo le dije que podía venir y traer a Amy con ella.
—Está bien… —dijo mi hermano Tom. Bill entró en el interior del estudio, para regresar junto a Amy, yo me quedé de nuevo sola con Tom en el jardín— No quiero que tú y tu amiguita nos desconcentréis en nuestro trabajo —me advirtió mi hermano— Aquí hemos venido a trabajar, no a tener un patio de recreo de dos niñas pequeñas.
Mi hermano se giró para dirigirse al interior del estudio. Tiró su cigarrillo a medio consumirse en el suelo empedrado. Minutos después, le seguí entrando en el estudio de grabación. Bill estaba muy animado hablando con Amy, mientras que Tom estaba sentado en un gran sillón de oficina, junto a la gran mesa de mezclas.
—Déjate de tanto hablar, y ponte a trabajar —le dijo Tom a Bill de una forma borde— Hemos venido a trabajar, no a coquetear.
—Seguimos hablando después… —escuché decirle a mi hermano a mi amiga— Ya voy ahora… pesado —le dijo Bill a nuestro hermano. Se notaba que estaba molesto, por la forma en que le había hablado.
Mi hermano Bill entró en una cabina insonorizada, la cual tenía una gran cristalera para que pudiéramos ver el interior. Mi hermano Bill se puso unos grandes auriculares, a la vez que ponía unas hojas encima de un atril. Tom presionó unas cuantas teclas de la gran mesa de mezclas, para hacer sonar una melodía. Era una bonita melodía a piano, que se escuchaba por los altavoces del ordenador que también controlaba la mesa de mezclas. La melodía reflejaba tristeza, pero era tan embriagadora que te llegaba al corazón. Sonreí tontamente dejando que esa música inundará mis oídos. Segundos después, la voz de mi hermano Bill se mezcló con la melodía.
“I wonder how your body tastes
Inside of someone else’s place
Pull away your eyes it’s nothing left to heal
I’m alone but I know everything you feel “
“And you waited all the rain
For tears my heart has caged
And we fall through fate
But we raise and rise again
And I run, run, run, run (run)
And I run, run, run, run (run)
I run, run, run, run
I just run, run, run “
—¡Oh dios! —emitió un gritito mi amiga Amy— ¡Qué bonito suena! —dijo emocionada.
—¡Cállate! —la voz de mi hermano Tom hizo romper ese mágico momento. Haciendo que mi amiga se callará de repente, mirándome confundida, nunca había visto a mi hermano Tom llegarse a enfadar tanto ni hablarle de ese tono.
—Amy será mejor que salgamos afuera —le sugerí a mi amiga antes de que las cosas se pusieran peores. Notaba que en cualquier momento mi hermano Tom explotaría, y nosotras seríamos las encargadas de recibir su ira.
Nos fuimos del estudio, dejando a mi hermano Tom solo con Bill. Nos sentamos en un pequeño banco que había en el jardín. Los últimos rayos del sol de verano, acariciaron juguetonamente nuestros cuerpos. Estuvimos calladas durante unos minutos.
—¿Qué le pasa a Tom? —preguntó de una vez Amy— He notado que está muy arisco…
—No lo sé, Amy… —susurré con tristeza— Desde que vinimos de Los Ángeles se ha empezado a comportar de manera extraña…
—Será que no le ha sentado bien haber dejado a su novia —me dijo mi amiga.
—Supongo que será eso… —musité.
—Ahora que estamos solas —cambió de tema mi amiga— Me puedes decir, que coño pasó el viernes en la fiesta de Dereck —me preguntó mirándome intensamente— Estaba bastante molesto…
—Intentó acostarse conmigo, y le di calabazas —respondí simplemente.
—¿¡Qué!? —dijo mi amiga sorprendida— ¿Cómo has podido perder esa oportunidad? —preguntó alzando un poco de más la voz— Eres tonta Naia, tuviste la oportunidad de tu vida para estar con Dereck.
—¡Cállate loca! —le tapé la boca— No quiero que mi hermano Tom se entere, y pueda ir con el cuento a mamá.
—¿Pero porque lo has rechazado? —preguntó ahora más calmada.
—Me di cuenta que no es el tipo de persona que yo pensaba que era —le respondí— Solo quería pasar esa noche conmigo, nada más… Amy no soy el tipo de chicas que hacen eso, me gustaría conocerlo más a fondo antes de tener un contacto íntimo con él.
—Así no llegarás a estar con ningún chico —dijo mi amiga enfadada— No me lo puedo creer que lo hayas rechazado, no me extraña que se pusiera como un basilisco…
—Su ego de hombre fue dañado —sonreí.
—Naia ándate con cuidado porque él puede volver a buscarte para obtener lo que no le diste —me advirtió mi amiga.
—Tranquila, andaré con cuidado —le respondí— Ahora podemos cambiar de tema, no quiero hablar más de Dereck…
—Está bien… —susurró mi amiga— ¡Oye! ¿Sabes cuándo tus hermanos celebran su cumpleaños?
—Pues no lo sé… —susurré.
La melodía del móvil de mi amiga nos hizo interrumpir nuestra conversación. Amy rebuscó su móvil en su pequeño bolso, que había llegado, para luego sacarlo.
—¿Qué querrá ahora mi madre? —se preguntó dando un resoplido— ¡Dios! Qué pesada es a veces.
—A saber… —respondí mirando a mi amiga.
—Bueno le voy a coger antes de que se desesperé —me dijo mi amiga, para luego irse a un sitio apartado para hablar con su madre.
Estuvo durante varios minutos hablando por teléfono, mientras que yo me quedé en silencio, mirando a mí alrededor. De fondo escuchaba la voz de mi hermano Bill. Al poco rato, Amy regresó de nuevo, guardando su móvil en el interior de su bolso.
—Mi madre me ha dicho que tengo que volver ahora mismo a casa —me informó mi amiga con enfado.
—Vaya… —susurré— La verdad es que me voy a aburrir si tú no estás.
—Ya lo sé… —dijo mi amiga con pena— Pero mi madre está en plan insoportable, y como no me vaya ya, me la va a armar.
—Vete antes de que te castigue —dijo a mi amiga— Yo igual me regreso sola a casa después, no creo que mis hermanos estén para aguantarme ya que tienen bastante trabajo.
—Hasta mañana —se despidió.
—Hasta mañana, Amy —me despedí.
Mi amiga se fue, y yo me quedé un rato más afuera, pero después de un rato me empecé a aburrir, así que entré en el interior del estudio. Iba a avisar a mis hermanos que me iba a ir. Cuando entré ellos estaban muy concentrados escuchando lo que habían estado grabando durante la tarde, con cual no se percataron de mi presencia.
—¡Hombre! Si ya está por aquí la princesa de la casa —dijo mi hermano Bill al verme parada de pie mirándoles atentamente— ¿Dónde has dejado a Amy?
—Se ha tenido que ir. Su madre la llamó al móvil diciendo que se fuera ya para casa —le expliqué a mi hermano— ¿Os falta mucho? —pregunté— Es que me aburro mucho…
—Aún nos queda un par de cosas por hacer —respondió mi hermano Bill. En todo ese momento, Tom permaneció en silencio fingiendo que estaba concentrado en lo suyo.
—Bueno… Está bien… —susurré para luego sentarme en un sillón individual que había detrás de ellos.
Mis hermanos estuvieron haciendo durante un rato más, otra maqueta de otra canción, que habían grabado también ese mismo día. Se les notaba súper concentrados, mientras yo les miraba pensativa. El móvil de mi hermano Bill comenzó a sonar de repente, sacó su móvil del bolsillo de su pantalón, y miró la pantalla.
—Vuelvo ahora —dijo saliendo con el móvil en la mano, dejándonos solos a Tom y a mí.
En ese momento, me sentí muy incómoda, sobre todo por lo sucedido por la mañana. Me daba miedo estar con mi hermano Tom, no quería volver a vivir la situación de la mañana. Minutos después, nuestro hermano Bill regresó al interior del estudio.
—Era Dean de Dsquared —informó mi hermano.
—¿Qué quería? —preguntó Tom.
—Quiere que quedemos hoy, para explicarme una posible oferta para mí —explicó Bill— Quieren que desfile de nuevo para ellos.
—Eso es genial, Billy —sonreí a mi hermano.
—Sí… —susurró con una sonrisa en los labios— Cuando acabemos de hacer lo estábamos haciendo, me reuniré con él.
—¿De paso me podrás acercar a casa? —le pregunté a mi hermano Bill.
—Lo siento, enana —me dijo con pena— Pero es que iré hacia otro lado, que queda a bastante distancia de nuestra casa. Tom te podrá llevar a casa, después de que acabemos.
—Está bien… —susurré con resignación. No me hacía mucha gracia ir sola con mi hermano Tom en su coche.
Mis hermanos siguieron trabajando en sus canciones, pero cuando el hambre se hizo presente en nuestros cuerpos, mi hermano Bill encargó unas pizzas para comer en el estudio. Después de llenarnos el estómago, siguieron trabajando, pero a media tarde cuando ya estaba casi anocheciendo, mis hermanos decidieron finalizar la sesión en el estudio.
—Bueno yo me voy —anunció mi hermano Bill— Nos vemos más tarde.
—Hasta luego, Billy —me despedí para luego darle un beso en la mejilla.
—Hasta luego, enana —me dijo cariñosamente revolviéndome mi cabello. Tom estaba serio durante todo el rato.
Continúa…
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