Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 72

By Tom

El chico comenzó a cantar. No es que tuviera una asombrosa voz, pero tenía muy buen ritmo, y eso hacía que moviera mi cabeza al son de la música. Comencé a anotar en la carpetilla que nos habían dado apuntes de interés para mí, haciendo una pequeña evaluación del primer participante.

—Está bien… —dijo Mateo. El chico dejó de cantar, y se nos quedó mirando en silencio— Ahora seamos honestos… —volvió a decir Mateo— ¡No fue realmente asombroooso! —comenzó a hacer su valoración— Pero creo que sí puedes rockear en el escenario, tienes personalidad y tienes potencial en tu voz.

—Gracias —respondió el muchacho agradecido.

—Sí, yo también lo creo —añadí. Ahora la mirada del chico se posó sobre mí, y todos lo que estaban en la sala estaban atentos a lo que iba a decir— Tenía buen ritmo, puedo seguirlo y pensar que es bueno.

—Sí, también me pongo de buen humor cuando te miro —comenzó a hacer su valoración mi hermano gemelo— Tienes probablemente el factor de ternura para algunas personas, me gustaría volver a verte.

—Bien, gracias —respondió el chico con una sonrisa de oreja a oreja.

—Creo que tu estilo es un desastre. Simplemente no te ves como una estrella del pop —dijo Dieter al chico. No puede quedarse callado y decir palabras hirientes a las personas. Ahora recuerdo porque me cae mal— Visualmente tienes que cambiar mucho, y eso es lo único que no me gusta, tienes una increíble confianza en ti mismo, te mueves muy bien con la música y tienes una voz increíble. Lo cantas como lo sientes y piensas, tienes el valor de reconocimiento y eso es lo que realmente me gusta —acabó de hacer la valoración Dieter.

—¿Conseguiré pasar a la siguiente fase? —preguntó el muchacho con algo de intranquilidad.

—Sí, eres bienvenido —respondió con una sonrisa en los labios, a la vez que le tendía un papel el cual le acreditaba el paso a la siguiente ronda de castings.

—Gracias, muchas gracias —dijo el muchacho lleno de felicidad. Para luego comenzar a subir las escaleras con rapidez. Había conseguido dar un pequeño paso para realizar su sueño, aunque nadie le garantizaría que fuera un camino de rosas.

—¡Y no necesitamos el agua sagrada para el dolor de cabeza! —dijo Mateo alzando un poco la voz antes de que el chico desapareciera del todo de las escaleras y saliera por la puerta. El muchacho se echó a reír al escuchar las palabras de Mateo.

Seguimos haciendo los castings durante toda la mañana. Habíamos tenido un chico de veinte años, que curiosamente había venido de Leipzig, el lugar donde mi hermano y yo habíamos nacido. Dieter no perdió oportunidad para meterse con mi hermano Bill por el corte de su pelo. El chico comenzó a cantar la canción “This way” de Xavier Naidoo, pero realmente fue un desastre total, ya que rítmicamente era pésimo. También acudió al casting, una chica de veinte años que era asistente dental, pero el tiempo de voz que tenía era tan común como otras personas, que Dieter en menos que canta un gallo la invitó a irse, haciendo que la chica se molestará enormemente. En el casting tuvimos a alguien que nos hizo un striptease pensando que dentro del jurado estaría Cascada, pero era un desastre cantando.

—Necesito un descanso… —susurré después de estar casi tres horas haciendo castings sin parar.

—Podríamos parar para ir a comer —sugirió Dieter a la dirección del programa.

—Sí —respondió el director— Estáis haciendo un buen trabajo.

Nos tomamos un descanso, en el cual aprovechamos para ir a comer algo. Fuimos a una sala del lugar donde estábamos haciendo el casting, el cual habían habilitado para que nosotros y el equipo técnico del programa comiéramos. Habían contratado un catering. Estuvimos cerca de dos horas tomándonos el descanso. Después regresamos otra vez a hacer los castings. Nos sentamos de nuevo en nuestros lugares, y esperamos pacientemente a que entrará otro candidato. Esta vez entró un chico, que venía con una guitarra, eso me hizo alegrarme, porque seguro que tenía conocimientos musicales y no desafinaría tanto.

—Hola —nos saludó el chico cuando se acercó a nosotros de forma amistosa.

—¿Qué es lo que está unido a la correa de tu guitarra? —preguntó Mateo curioso.

—Es un suricato… —respondió el chico— Fue un regalo de mi novia. Lo uní en la correa —nos explicó.

—¿Qué te gustaría cantarnos? —preguntó Dieter expectante al chico.

—“Follow rivers” de Triggerfinger —respondió el chico.

Dieter asintió, dándole la aprobación para que empezara a cantar la canción. El chico comenzó a cantar. La verdad es que tenía muy buena voz, y lo hacía realmente muy bien. Estuvo durante unos minutos cantando para luego parar, y nos miró para que le diéramos nuestra valoración.

—Yo estaba completamente prejuiciado hacia a ti, dije “Será otra mierda” —dijo Dieter en voz alta sin pelos en la lengua— Pero hombre, esto se te mete en la piel… Me conmoviste, porque es muy bien ¿cierto? —intentó explicarse mejor.

—Gracias.

—Pensé “Tan pronto ya llegó el estribillo” —dijo de nuevo Dieter— ¡Wow! Contigo esto de verdad podría ser un éxito. ¡Wow! Esa forma en la que has cantado… ¡wow! —dijo sorprendido.

—De verdad, estuvo realmente muy bien cantada —dije satisfecho.

—Fue algo muy profundo, fue contagioso incluso desde el principio —añadió Mateo.

—Creo que todos aquí estamos totalmente sorprendidos. Magníficamente hecho —dijo mi hermano gemelo.

—Puedes estar orgulloso de ti mismo —dijo Dieter al chico.

—Sí —asentí.

—Gracias —dijo tímidamente.

—OK. Gracias por estar aquí —volvió a decir Dieter.

—Sí —afirmó mi hermano.

—Te veremos de nuevo —dijo Mateo a la vez que le entraba el papelito que certificaba que había pasado a la siguiente fase.

—Creo que eso es genial —dijo el chico muy alegre y sonriente.

—Ciao —me despedí del candidato.

—Adiós, gracias —dijo mi hermano.

—Cuídate. Muchísimas gracias —dijo Dieter de forma amable y amigable. Cosa rara en él.

El chico salió de la sala, y nos quedamos de nuevo esperando a que llegara otro candidato a hacer el casting. En este caso, entraron dos chicas, que la verdad se parecía bastante entre ellas. Bajaron las escaleras hasta que llegaron delante de nosotros. Eran dos hermanas, de dieciocho y veintidós años respectivamente. De las cuales, la menor de ellas solo pasó al recall. La tarde fue muy larga haciendo otros castings a otras personas. Algunas consiguieron hacerse un hueco al paso a la siguiente fase, y otros no consiguieron pasar.

La noche había caído, y dejamos de realizar el casting por ese día. Salimos del establecimiento, en dirección hacia el coche que nos llevaría al hotel. Después de cenar, me daría una ducha caliente para luego tumbarme en la cama y así poder descansar para el día siguiente que también sería un día duro y agotador. Mi gemelo, Mateo y yo fuimos a cenar juntos al restaurante del hotel, ya que todos nos alojábamos en el mismo sitio.

—Bueno chicos, yo me voy ya —anuncié a mi hermano y a Mateo una vez que acabamos de cenar.

—¿Ya? —preguntó mi hermano confuso de que fuera tan temprano. Normalmente me gustaba quedarme un poco más hasta tarde.

—Necesito darme una ducha y descansar —le respondí— Estoy molido, y mañana nos espera un día duro.

—Habrá que comprar unos tapones para los oídos —sugirió Mateo.

—No seas malo, Mateo —dijo mi gemelo.

—Bueno, lo dicho. Me voy a mi habitación —les dije de nuevo.

Abandoné el restaurante del hotel, dejando a mi gemelo hablando tranquilamente con Mateo. Me dirigí hacia los ascensores, y me metí en uno que había quedado vacío en unos minutos instantes. Una vez que llegué a mi habitación, cerré la puerta de esta para asegurarme de que nadie me molestar. Me despojé de mi ropa y me metí en el interior de la ducha. Dejé que el agua caliente comenzará mojar mi piel. Se sentía tan bien, tan relajado. Cuando salí de la ducha, me sequé y me dispuse a poner una muda limpia de ropa interior. Luego acabé por ponerme mi pijama. Me tumbé en mi cama, mientras que comenzaba a trastear un poco en mi teléfono móvil. Tenía varias notificaciones. Una de ellas era un whatsapp. Desplegué el menú de notificaciones y pude ver de quien era el mensaje. Como era de esperar, mi hermana pequeña me había mandado un whatsapp, como lo había hecho los días anteriores. No me molesté en entrar en la aplicación para ver el mensaje que me había dejado. Lo vi desde el cuadro de notificaciones.

¿Por qué no me contestas a los mensajes que te mando?”

Me preguntó. Me sentí culpable por hacer eso, pero tenía que entender que lo mejor de todo era que estuviéramos lejos el uno del otro. No quería volver a hacerla daño.

Te extraño… Necesito saber de ti, por favor, Tom háblame”

Dejé mi móvil encima de la mesilla. Me dolía no contestarle, pero era lo correcto que tenía hacer. Nunca debí haber empezado eso. Nunca debí cruzar la delgada línea que cruza lo fraternal de lo prohibido. Apagué la luz de la lamparita que había encima de la mesilla de noche, y me acomodé mejor en la cama para intentar dormir.

Los días siguientes fueron completamente rutinarios. Nos levantábamos a las ocho en punto de la mañana, para estar sobre las nueve desayunando y después irnos a realizar los castings. Durante esos días hubo gente de todo tipo, gente que pensaba que tendría un futuro en la música pero que realmente no tenían ni sentido del ritmo ni sentido de la entonación. Después había gente realmente buena, que no se pudo coger en el casting, porque teníamos que elegir los mejores para la siguiente fase. Nos encontrábamos casi en la recta final del casting. Todavía quedaba bastante gente por audicionar.

Tan solo quedaban dos días para que acabaran las audiciones. Ya habíamos seleccionado a bastantes candidatos, pero queríamos ver si había alguno que valiera la pena, y poderlo ver en el recall de Bad Driburg. Nos habíamos sentado en nuestras posiciones, esperando a comenzar de nuevo el casting. Cada sesión de casting era grabada. A ver lo que hoy nos esperaba. La puerta se abrió, y comenzó a descender por las escaleras una chica. Caminó hacia nosotros, para situarse encima de la estrella, que había en el suelo. De manera que todos pudiéramos verla.

—Hoy, soy Susan Albers —comenzó a decir la chica presentándose— Tengo 28 años, soy de Rhode, Münsterland. Soy cantante y pianista.

—¿Qué tipo de música hacer? —pregunté interesándome.

—Erm… yo hago Rhythm and blues , pop-rock… —respondió la chica— Es por ello que yo…

—Me pareces muy razonable. Me has dado la impresión de ser muy sensata —dije a la vez que escuchaba las risas de mi hermano, de Mateo y de Dieter.

—Pero en serio —dijo Dieter.

—Ok…

—Y te expresas de la misma forma —dije de nuevo.

—Pero Susan puede tocar el piano bien ¿No es así? —volvió a insistir Dieter otra vez.

—Eso es lo que quiero, que pienses después de que me escuches —respondió la chica…

—Esa es la cuestión crucial —dijo Mateo— Si estando de viaje romántico con tu marido, el barco se hunde… —añadí nuevamente Mateo. No sabía realmente a lo que quería llegar.

—Oh, okay.

—Y llevas tu piano contigo —siguió diciendo Mateo— ¿A quién rescatas primero?

—Supongo que conserve mis dos brazos intactos… —añadió Susan— Con una mano a mi marido, y con la otra mi piano.

—Es imposible que lleves el piano así —dije— Tienes que arrojar el piano primero y luego nadar hacia él… En la “onda Titanic” —añadí.

—Eso suena muy lógico —dijo Mateo.

—¿Eh? ¿Le acaban de decir que deje a su marido abandonado en el barco? —preguntó mi gemelo de manera divertida.

—¡Sí! —dijo Dieter.

—Porque de esa forma podría conservar el piano —respondió la chica, a la vez que nos reíamos todos— Al final de todo siempre me voy a poder aferrar a él.

—¿Ahora resulta que estás de acuerdo con la opción? —preguntó divertido.

—No, pero saben a qué me refiero —volvió a responder.

—¿Qué vas a tocar? ¿Dinos? —preguntó Dieter para seguir con el casting.

—Erm voy a intrepretar para ustedes de Alicia Keys, erm, “Empire state of mind” —respondió Susan.

—¡Qué gusto! —dijo Bill sonriendo.

—Sí —dije expectante.

—Gracias —respondió ella.

La chica se acercó al piano lentamente para tomar posición. Comenzó a tocar delicadamente las teclas de piano, para comenzar a tocar la hermosa melodía de la canción, después comenzó a cantar. Lo que me sorprendió gratamente fue el registro vocal de la chica, estaba cantando perfectamente la canción, que era una de las más actuales en ese momento. Nos estuvimos deleitando con su voz durante unos minutos, hasta que finalmente acabó de hacer la audición.

—¡Eres un súper músico! —dijo Dieter alucinando por lo bien que lo había hecho la chica.

—¡Gracias! —respondió sonriendo.

—Es una canción en la época actual

—Muchas gracias —volvió a decir la chica.

—Estoy muy feliz de que hayas venido aquí, creo… Me sentí genial —dijo mi hermano sonriente— Has cantado súper bien.

—Gracias —respondió de nuevo.

—Una súper voz, tocaste muy bien —dijo Mateo.

—Para mí… Sí —dije apoyando lo que habían dicho mis compañeros.

—Creo que sin un piano es difícil de realizar —dijo mi hermano Bill— Pero cantabas muy, muy bien.

—Muchas gracias —volvió a decir.

—Tomó las notas altas… era simplemente increíble —dijo Dieter— Cuatro veces “Sí”.

—Muchas gracias —dijo nuevamente la chica.

Le entregamos el papel que le acreditaba el paso al Recall. Después comenzó a subir las escaleras hacia la puerta de salida para irse.

—¡Wow! Fue increíble —dijo Dieter impresionado— Me siento muy contento y satisfecho de que haya venido a la audición.

—Yo también —respondió mi hermano Bill.

Nos volvimos a concentrar en lo nuestro, esperando a que llegará otro candidato para hacer la audición. La puerta se abrió, y entró una chica. Cabello rubio largo, vestida de negro completamente. Una falda corta, piernas largas, ojos pintados de un color negro ahumado… ¡Wau! Esa chica era una diosa. Siguió bajando las escaleras hasta que por fin pude mirar mejor su cara. ¿Qué diablos hacía mi hermana pequeña presentándose a la audición? ¿Se había vuelto loca? Bill me miró durante unos segundos con mirada asustada. Esto nos había cogido a los dos de imprevisto.

—Hola —saludó titubeante a la vez que sus ojos azules claros se clavaban en mi persona.

—Hola —respondió Dieter a la vez que la escaneaba completamente. Será viejo verde. Ni te atrevas a tocar a mi hermana.

—Me llamo Naia Kaulitz, vengo de Hamburgo —empezó mi hermana a presentarse— Tengo dieciocho años.

—¡Wow! —exclamó Dieter asombrado al escuchar nuestro apellido— ¿No serás pariente de estos dos? —preguntó señalando a mi hermano y a mí. Nuestra hermana se quedó callada sin decir nada. Por unos segundos temí, que si entendiera su silencio como una afirmación.

—Lamentablemente no tenemos nada que ver con ella —dijo mi hermano Bill intentando salir del paso.

—¿Podrías contarnos el motivo porque te has acercado a hacer el casting? —preguntó Mateo intentando tranquilizarla un poco. Se la veía bastante nerviosa.

—Desde niña he estado rodeada de música —comenzó a contar— Mi padrastro es músico.

—Oh… —dijo Mateo.

—¿Qué nos vas a cantar? —preguntó Dieter inmediatamente.

Cantaré “Going to hell” y “Heaven Knows” de The Pretty Reckless —respondió nuestra hermana.

—Te gusta el rock duro —dijo Dieter.

—Un poco… —susurró nuestra hermana.

—Bueno, puedes empezar —dijo Mateo.

Continúa…

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por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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