
Fic TOLL de Unicornlitz
Capítulo 1
—Ha sido el peor día de mi vida—le suelto mientras cierro mi taquilla de mala gana y me cuelgo la mochila al hombro.
Adrianne, mi mejor amiga, entrecierra los ojos y sonríe un poco. Estábamos en el pasillo recogiendo nuestras cosas para irnos a casa después de un día largo, agotador y lleno de rumores donde yo era el protagonista; aunque hoy es mi cumpleaños, no puedo evitar sentirme así. Lo que me cabrea es que esos rumores falsos los inventa una maldita dolida que me culpa por la ruptura con su pareja.
—¿Vas a dejar que lo que diga Jackeline te afecte, Bill?— me pregunta mi amiga alzando las cejas —Sabes que hará lo que sea para fastidiarte, no le des el gusto—me espeta.
Empezamos a caminar por el pasillo hacia las escaleras para salir del insti. Las cosas que se dicen sobre mí cada vez son peores; veo cómo todos me miran de reojo y murmuran entre ellos riéndose sin disimular al señalarme. El rumor de hoy ha sido el colmo. ¿Cómo se le ocurre a esa idiota inventar que ya me he acostado con todos mis compañeros de clase? Lo peor es que todos aseguran que es verdad, que sí he tenido relaciones con todos. ¡Ja! Ya quisieran ellos que eso fuera cierto.
Resulta y acontece que soy el amor inalcanzable de casi todos en mi clase, y no es para menos. Soy el más guapo, el que tiene más colegas; no soy popular, pero soy el chico cotizado. No mando en el instituto porque me parece una gran carga, pero sí tengo mis privilegios: soy el más guapo y, por tanto, el más envidiado. En pocas palabras, el mejor. Y eso para algunas <<como Jackeline» es motivo para odiarme y detestarme. Sin embargo, siempre me ha importado una reverenda mierda lo que opinen o piensen de mí.
Si me llaman “perra”, pues perra soy; joder, ni que fuese cloro para andar aclarando las cosas, desmintiendo rumores o dando explicaciones. Es más, ¡guau, guau…!
—Nah, lo que pasa es que ya me está colmando la paciencia— respondo relamiéndome los labios – La bestia en mi interior me grita: ¡Venganza! Y simplemente no puedo ignorarla.
Adrianne se echa a reír suavemente Entonces haz algo al respecto— musita mirándome brevemente —Muéstrale por qué con Bill Kaulitz nadie se mete y verás cómo la dejas como lo que es: N-A-D-A —sonrío con picardía O ignórala y que siga hablando; total, cuando se dé cuenta de que todas las tonterías que se inventa sobre ti no te afectan, se cansará… no muestres interés en lo que diga o comenten.
—¿Entonces solo me quedo de brazos cruzados?— pregunto haciendo un mohín.
Mi mejor amiga solo encoge los hombros —Tú decides; si le devuelves el golpe habrá merecido la pena que te suspendan una semana.
No, no podía permitir que me suspendieran. Adrianne me conoce; sabe lo rencoroso que soy y cómo hago sufrir a las personas que me hacen daño. Sabe que lo que haga causará que me suspendan y no puedo dejar que pase; he repetido curso este año y lo llevo bien. Un movimiento en falso y acabaré repitiendo otra vez. Mamá ya me ha amenazado con quitarme el móvil y la portátil; ¡no puedo dejar que eso pase! Mi móvil es mi vida, lo adoro.
—Mmm, no quiero arriesgarme—murmuré mirando a Adrianne —Mejor paso de lo que diga de mí.
No suelo contarle mis problemas a mis padres, así que no tienen ni idea de lo que me pasa en el instituto y prefiero que siga así.
—¡Eso es una tontería! Exclama Adrianne —Ahora cambiemos de tema. Valerie va a hacer una fiesta en su casa aprovechando que sus padres están de viaje, habrá un montón de bebida, como te gusta, y… chicos muy guapos, ¿Vienes?
Hice una mueca y negué con la cabeza.
—No tengo ganas, Adrie— digo con voz cansada —Quiero llegar a casa, darme un buen baño relajante en la bañera y masturbarme mientras me miro en el maldito espejo.
Adrianne me miró frunciendo el ceño —Eres un pervertido, aunque sé que eres capaz de hacerlo— comentó en tono burlón —Ven conmigo a la fiesta, te prometo que nos lo pasaremos bien los dos, ¡Te juro que no me voy a ir con ningún chico guapo, rubio y de ojos azules que me invite a bailar!
—¿Podrías dejar de pensar en Andreas solo por unos segundos?— pregunto levantando una ceja —Y no hagas promesas que sabes que no vas a cumplir, porque sé que si ese idiota te pide que te quites la camisa lo harías hasta con sujetador y todo.
Ella me mira indignada —¿Y el pantalón?
No pude evitar reírme. Adrianne está coladita por Andreas Gühne, uno de los chicos del equipo de fútbol. Él tiene novia, pero eso no le impide mantener una relación secreta con mi mejor amiga. Muchas veces le he dicho que ser “la otra” solo la haría quedar mal a ella, pero no le importa; por estar con Andreas haría lo que fuera y no la culpo. Yo también haría lo que fuera por estar con esa persona prohibida con la que sueño fallándome fuerte.
—En fin…— suspiré haciendo un puchero —¿Por qué no vas tú sola? Así puedes hacerle una mamada a Gühne cuando te lo pida y no te tendrás que preocupar por dejar a tu mejor amigo solo…
—Porque siempre es lo mismo contigo me responde —Cuando vamos a alguna fiesta quieres irte pronto y cuando no, quieres quedarte para espiar a tu tío en Instagram.
—No puedes juzgarme, ¡Tú hacías lo mismo con Andreas y sigues haciéndolo!
—Sí, pero una cosa es estar pendiente de las fotos que publica y otra muy distinta crear cuentas falsas para chatear con él coqueteando y todo ese rollo.
Vuelvo a suspirar tres veces.
Mi tío Tom es el hombre más atractivo que he visto en mi vida; siempre nos vemos en diciembre cuando nos reunimos toda la familia para celebrar la Navidad juntos. Me encanta; en diciembre del año pasado estaba ansioso por verlo de nuevo pero fue el único diciembre al que faltó por su trabajo en Los Ángeles y la universidad. Le escribo por Instagram y sí, tengo dos cuentas falsas, pero ninguna pica en mi juego.
Él es “fiel” a su novia, Heidi Klum, una chica guapa con cuerpo de modelo, pelo rubio y una sonrisa que desarma. Es preciosa en todos los sentidos, aunque yo sé que soy más atractivo que ella. La envidio porque tiene lo que siempre he querido: a mi tío.
Él es el tipo de hombre que cualquiera desearía tener, encantador, atento y con un físico espectacular. A veces me despierto pensando en él y es difícil no sentirme atraído. He perdido la cuenta de las veces que he soñado con él y me gustaría que esos sueños se hicieran realidad. Sé que es mi tío, pero empecé a mirarlo de otra manera y cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde.
Realmente me gustaría estar cerca de él, disfrutando de su compañía, de tenerlo para mí. Envidio a Heidi porque seguro que ella ya ha tenido momentos íntimos con él.
—¡Eh! Aquí Adrie llamando a Bill, ¿me escuchas?— mi amiga mueve las manos frente a mi cara y me saca de mis pensamientos.
—¿Qué decías?
—Ay, nada… te has quedado en silencio todo el camino. ¿En qué pensabas?
—En lo injusto que ha sido la vida al mandarme a este mundo para enamorarme de alguien que no puedo tener porque es mi tío, algo prohibido para mí— respondo casi sin pensar, analizando mis palabras mientras hago un puchero mirando a mi amiga —Ay, amiga, estoy triste…
Adrie suspiró y me abrazó por los hombros —No te pongas así. Si yo pude tener algo con mi primo, tú también podrías hacerlo con tu tío.
—Es que no es fácil— gimoteé —Él tiene novia y yo soy su sobrino, además de que es ocho años mayor que yo…
—Y también eres un hijo de puta al que no le importa nada, ¿lo olvidaste? – pregunta con voz firme —Nada es imposible para Bill Kaulitz. Deberías intentarlo cuando lo veas de nuevo…
—¿Y si me rechaza?
—No seas tonto, sedúcele… ¿Para qué tienes esa belleza si no la vas a usar para tu beneficio?— se detiene y me toma por los hombros – Olvida el amor por ahora; solo concéntrate en disfrutar del momento y ya está. Si te ilusionas, serás tú quien saldrá herido.
Hazme caso.
—Solo sexo, nada de ilusiones—repito asintiendo —Vale, lo tengo claro.
—Entonces prepárate mentalmente para estos tres meses hasta diciembre.
—Quizás este año sí lo veas…
.
Cuando llego a casa y miro el móvil, lo primero que hago es lanzar la mochila al sofá. Estaba tan perdido en mis pensamientos sobre si debía enviarle un mensaje a mi tío o no que no me di cuenta de lo oscura que estaba la sala de estar. De repente, la luz se encendió y un grito repentino me hizo sobresaltar.
—¡Feliz cumpleaños!
Me llevé una mano al pecho y empecé a respirar como un loco del susto al escuchar a todos gritar.
En cuanto enfoco la vista en la peña que tengo alrededor, me quedo sin aliento. Están mis tías gemelas y… ¡madre mía, si esto es un sueño, que no me despierten! Allí estaba él, mi tío Tom, con una sonrisa que no se le quitaba de la cara. Mi corazón empezó a latir a mil por hora y sentía que me faltaba el aire. Estaba a punto de desmayarme.
—Felices dieciséis, cariño— susurró mi tía Nickole al acercarse y darme un abrazo. Luego fueron mis padres y, por último, mi tío Tom. A él lo abracé un poco más porque llevaba casi dos años sin verlo y lo echaba de menos.
El olor de su perfume es una pasada, me envuelve por completo. Es cálido y amaderado, con un toque fresco de bergamota que me enciende. El jazmín y la lavanda me hacen querer suspirar, y esa pizca de canela es simplemente seductora. Me encanta, me fascina, me excita; me hace querer tenerlo cerca para siempre, pero sé que no puede ser y tengo que separarme del abrazo. Mi tío levanta la mano y me acaricia la mejilla suavemente; Dios mío, qué maravilla de hombre, es tan sexy que se me olvida que es el hermano de mi madre.
—Feliz cumpleaños— musitó con esa voz tan masculina que me hizo estremecer.
—Gracias, tío— respondo sonriendo Pensaba que no vendríais.
—¿Cómo íbamos a perdernos tu cumple otra vez, eh? – pregunta mi tía Tamara —El año pasado no pudimos venir.
—Exacto, además te hemos traído un montón de regalos— añadió mi tía Nickole —Ropa, maquillaje, zapatos y más… estás guapísimo, nos hacías mucha falta.
—Oh, yo también os echaba mucho de menos. De hecho, ya estaba contando los días para que llegara diciembre más rápido dije —¿Os vais a quedar?
—Así es— dijo mamá sonriendo Tus tías dormirán en la habitación de invitados—la única que tenemos.
Porque aunque mis padres tienen pasta y podrían vivir en una mansión espectacular, les gusta pasar desapercibidos y por eso compraron una casa normalita.
—Y tu tío Tom dormirá contigo— en cuanto escuché eso salir de boca de mi madre, contuve el aliento.
Este ya no era el peor día de mi vida.
Continúa…
Gracias por leer. Te invitamos a comentar.
Otro fic que me va a traer de cabeza 🥵🥰👏🥰🥰
Gracias por comentaaar!! y espero que te guste mucho está historia 💗✨