
TUMBLR Fic de Space_witch_111
Entrada #20
Se sentía mal, el simple hecho de ver a tu hermano menor llegar con esa mueca tan…
Deprimente… Te rompía el corazón.
«¿Qué sucedió?» La voz de Verina Kaulitz pareció la única en toda la calle.
Bill hizo una mueca, tenía la mano de Tom entrelazada con la de él, el artista lucía acabado, y Verina pensó, que esta vez sí parecía tener 36 años. Ambos parecían hacer sido víctimas de un acontecimiento desastroso, y entonces por la cabeza de la castaña, no se pudo evitar pensar en eso y llegar a las peores conclusiones.
«Se cayó todo» murmuró el pelinegro . Logrando que Veri sintiera una pisca de culpa al pensar en la misma conclusión.
«¡Amor, ¿Has visto mi tinte?!» La voz de Carry se escuchó desde adentro, Verina frunció los labios, abriendo la puerta por completo.
«Pasen, ahora les ayudamos» suspiró, caminando hacia las escaleras «¿Ya checaste en el baño?» Vociferó a su esposa.
Tom se dejó caer en uno de los sofás, haciéndole una seña a Bill para que se sentase en sus piernas. El tatuado soltó un suspiro, desviando la mirada de las escaleras para caminar hacia su pareja.
«¿Qué vamos a hacer?» Susurró el mayor, rodeando la cintura de Bill y dejando su cabeza reposar en el hombro del mismo.
«Primero que nada, quiero que descanses y… Y duermas un rato.» Tom alzó la cabeza, arqueando una ceja, irónico.
«¿Es en serio?
«Tomi, el día te ha revolcado mucho hoy, además…» sonrió nostálgico, alzando su mano para acariciar la mejilla del artista «Ya no tienes veinte años» murmuró con sorna.
«Ja-ja, claro, levántame el ánimo, bebé.» Sonrió sarcástico.
Bill se inclinó para darle un beso en los labios y dejar sus brazos en torno al cuello del mayor.
«¡Pero que lindos!» La voz de Carry los sacó de su burbuja, Bill volvió su mirada hacia ella, sonriendo con cierta tristeza.
«¿Se van a quedar?» Preguntó Verina, caminando hasta sentarse en el sofá contrario a donde estaba su hermano.
«¿Nos dejas quedar?» Cuestionó el tatuado, Carry soltó una risita, sentándose al lado de su mujer.
«¿Pues cómo estuvo?» La castaña se recargó en el hombro de la peliverde.
«Estábamos desayunando, Bill tenía puesta la música, no oímos la puerta, ¡Boom!
Adiós a mi hija» murmuró Tom, simulando que la voz no se le estaba rompiendo.
Bill volteó a verlo, percatándose de que tenía la vista fija al piso, estiró una de sus manos, enredando sus dedos en sus trenzas.
«Después fuimos al departamento y le conté todo a Georg» susurró Bill, volviendo la vista a su hermana. «Se acabó, para los dos, ahora solo es Tom.
La mujer infló las mejillas, intercambiando una mirada con su cónyuge antes de volver la vista a los chicos.
«Pues claro que pueden quedarse, tenemos el cuarto de huéspedes» murmuró Carry, alzándose de hombros.
«¿Pero, y tu hija? Piensas divorciarte ¿No?» Intervino Verina, frunciendo las cejas.
«Claro, de Heidi me deshago pronto, pero mi Leni…» El mayor desvió la mirada, evitando que alguien notara sus ojos acuosos, Bill tuvo que morderse los labios para no levantarse, conducir hasta la casa de Tom y matar a esa perra que decía ser madre.
«Mi primo es abogado, y podría…» La peliverde se interrumpió sola, dando entender su punto.
«Chicos, de ahora en adelante las cosas se van a complicar, en todos los aspectos»
suspiró Veri , se levantó del sofá, acercándose a su hermano. «Mis padres tarde o temprano van a tener que saber con quién estás saliendo, Cachorro» acarició el cabello del pelinegro.
«Verina, poco a poco ¿Gustas hermanita?» Tom soltó una risita triste, apegando más su cuerpo al de su pareja.
«Solo estoy diciendo» Carry se levantó del sofá, soltando un suspiro y revolviendo su cabello.
«En ese caso… Voy a hacer de cenar, Tom, puedes subir a dormir un rato si quieres, supongo que ha sido un día muy alocado para alguien de tu edad.
«¿Tú también Carry?» Bill soltó una risita, besando sonoramente la mejilla de su amante…
«Creo que estamos abusando.
«Claro que no, Veri adora ayudar a los demás» murmuró Bill, tomando una polera vieja de la universidad de su hermana.
«Pues sí pero… No lo sé…» suspiró el mayor.
Después de cenar, el humor de Tom había decaído nuevamente, su mirada había vuelto a oscurecerse y Bill dudaba mucho poder ser lo suficiente para llenar ese vacío que ocupaba su familia. El moreno ya le había repetido una y mil veces que lo amaba, y que era sobre todo, incluso sobre Leni y Heidi, pero Bill aun así creía que era un tonto egoísta, porque aunque Tom no lo dijese, era más que obvio que extrañaba a su bebé más que nada en el mundo, por favor, ¡Era su hija!
«Tomi…» El mencionado alzó la mirada, extendiendo levemente sus brazos para aceptar al tatuado entre los mismos.
Bill le tomó por los hombros, apretando los labios como solía hacer cuando se resignaba a algo.
«Creo que lo mejor sería dejarlo y…» Tom se empujó hacia atrás, llevándose a Bill hasta quedar recostados en la cama.
No le dejó ni siquiera seguir cuando ya lo estaba besando, el tatuado no se resistió.
«No te atrevas a decirlo, Bill, yo te amo, no te tortures, Leni es mi hija, pero la quiero criar junto a ti, no con Heidi» murmuró contra sus labios, cerrando los ojos y aceptando el calor que le brindaba el menor.
«Pero ella…» El pelinegro bajó la mirada al pecho desnudo de su hombre «Ella no te va a dar la custodia y…
«Billy, olvídalo, encontraremos la forma, pero olvídalo» interrumpió «Ya te tengo a ti, eres inteligente, honesto… Y sé que me amas tanto como yo a ti; esto solo es una prueba» Bill se inclinó para besarle los labios, Tom comenzó a acariciar la cintura del tatuado, cerrando los ojos y dejándose llevar.
Pronto el beso comenzó a acelerarse, Bill se acomodó en el cuerpo de su pareja, dejando ambas piernas a los lados de la cadera del mayor, el artista se empujó hacia arriba, para poder besar con mayor comodidad a su tatuado.
Bill estaba apunto de bajar sus besos cuando se detuvo, volviendo la mirada a la marrón.
«Quiero que descanses» susurró, retomando el aire que había perdido con el beso.
«Bill… » un corto junte de labios le calló.
«Cariño, vamos a dormir, no quiero… Es que… Tomi, hablo en serio cuando te digo que doce años es mucho» el moreno hizo una mueca, besando el cuello del tatuado.
«¿Y por qué te fijaste en mí, entonces?» Bill sonrió, volviendo a besarlo.
«No lo sé, a veces creo que ese es el verdadero amor… Cuando no sabes por qué comenzaste a amar a esa persona.
«Que poético.
«Claro, mata el momento, Tomi» el susodicho soltó una risita, besando a su chico para que luego éste se levantase de la cama y caminara a apagar el interruptor.
Tom destendió la cama, para luego acomodar las almohadas y acostarse en las mismas, Bill le sonrió desde al lado del apagador, para luego caminar y acostarse al lado de su hombre.
«Y pensar que esta mañana pensaba que jamás volvería a dormir contigo» susurró el mayor, acariciando la mejilla de Bill y apreciando su rostro en la oscuridad.
«A veces la razón por la que perdimos todo, es la misma por la que se pudo evitar empezar todo» el mayor sonrió de lado, besando la frente de Bill para luego envolverlo entre sus brazos y cerrar los ojos.
Tal vez todo se había ido al coño, tal vez Heidi sacaría el verdadero demonio que tenía dentro, tal vez Andreas no lo apoyaría, tal vez Georg se arrepentiría de dejar ir a Bill, tal vez todo solo iba a joderse más. ¿Pero a quién le importaba?
Con Bill a su lado nada era más importante.
Continúa…
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