TUMBLR Fic de Space_witch_111

Entrada #30

Azotarle la puerta había sido una opción, gritarle y después propiciarle un golpe en la cara había sido otra más, pero lo que había ocurrido no tenía ni lo más mínimo parecido con lo que Verina Kaulitz pensaba hacer.

Había visto a aquel rubio con una estúpida gorra de los Gigantes; al abrir, ella estaba por cerrarle la pieza de madera en la cara cuando Carry llegó por detrás, deteniendo la puerta y viendo fijamente a aquel hombre.

«Necesito que Bill me acompañe, Tom lo necesita» había vuelto a repetir Andreas, tronando sus dedos de los nervios y esperando a que aquella mujer de verde cabello le viera con la misma expresión que aquella copia en femenino de Bill.

Verina frunció los labios, antes de abrir la boca y balbucear un mínimo.

«Él no quiere ver a nadie» la brusquedad con la que las palabras salieron de su boca, hicieron a Carry hacer una mueca de disgusto.

Vio a su esposa suspirar, terminando de empujar la puerta para abrirla por completo, incluso teniendo que posarse frente a ella.

«Bill enserio está muy mal» Verina quiso intervenir de nuevo, tal vez para gritarle a aquel estúpido que venía en nombre Tom, tal vez para golpearlo, llamar a Oprah, lo que fuere… Pero no lo hizo.

Y todo siempre era por Carry.

En cambio se limitó a ver suspirar al rubio, pasando una mano por aquella pequeña barba que comenzaba a formarse bajo el mentón del chico.

«Sé que Tom cometió un error, o tal vez…» Veri apretó los puños, viendo aquella mueca de desconfianza en la cara de ese estúpido «Miren, yo aprecio a Bill, tal vez no lo suficiente pero…

«Trató de suicidarse» Carry le metió un codazo a su mujer, tratando de callar algo que ya había dicho.

Andreas se quedó callado, sintiendo un nudo enorme en la garganta.

¿Bill había qué?

«N-no lo entiendo» musitó, totalmente atónito ante la noticia «Se suponía que… Es que Heidi…

«Mi hermano estaba apuntándose con una pistola a la maldita cabeza cuando llegué del trabajo hace unos días, ¿Enserio crees que dejó a tu amiguito por otro?

«Veri…» La mencionada empujó con delicadeza a su pareja, posándose justo enfrente de Andreas.

Para ser una Kaulitz, lucía bastante amenazante desde ahí.

«La estúpida esposa de tu amigo le metió tanta mierda a Bill sobre el accidente que lo convenció de quitarse la vida ¿Sabes lo terrible que han sido estos días para mi hermano? No ha podido dormir, parar de llorar ¡Está roto! Tom lo único que hizo fue terminar romperle el corazón, él creyó en toda la mierda de su ex esposa, tu amigo fue quien no quiso escuchar a Bill, así que si no tienes una carta de disculpa o la cabeza de ese bastardo en un trinche, hazme el maldito favor de ¡Largarte de una buena vez!»

La puerta se azotó con estrépito, cerrándose en la cara de Andreas.

Verina se giró hecha fuego hacia su mujer, quien le veía con total decepción en sus ojos.

«No creo que…

«¡Sé lo que hago Carrience! ¡Bill es todavía un maldito inmaduro que piensa que quitándose la vida va a arreglar todos sus problemas! ¡Me equivoqué diciendo que ya había crecido, sigue siendo un maldito niño!» Carry apretó los labios, dispuesta a discutir con su esposa.

«¿Te estás escuchando? Verina, tu hermano solo escuchó aquello que su cabeza no…

«¡Por favor evítate esos malditos monólogos! Mi hermano es un mocoso todavía, ¡Ni siquiera ha acabado la universidad! Eso le pasa por andar metiéndose con un hombre casado ¡No tiene ni idea en lo que se mete! ¡Es un maldito niño!» Carry hizo el ademán de dar un paso al frente, mas el ruido de un vaso de plástico caer al suelo llamó la atención de ambas.

Verina sintió que la sangre se le subía a la cabeza, viendo a su hermano menor con la mano alzada, en clara muestra de haber aventado el vaso al suelo y los ojos hinchados de tanto llorar.

«¿Entonces un niño?» Ironizó él, la hermana suspiró, tratando de pensar sus palabras.

«Cachorro…» Bill le ignoró, caminando a zancadas grandes hasta la puerta, abriéndola sin dudar un segundo.

Andreas seguía ahí parado, con los brazos cruzados y recién quitando una mueca de concentración.

«Oh, Bill» masculló, alzando ambas cejas en clara muestra de sorpresa.

El chico lucía terrible, tenía el cabello hecho un estropajo, una camiseta unas cuantas tallas más grande puesta y no tenía los zapatos, eso sin contar el río de lágrimas secas que se dibujaba en sus mejillas.

«¿Qué quiere Tom de mí?» El tatuado fue al grano, tratando de regular su voz para no romperla una vez más, estaba cansado de que la gente le ocultara cosas… Y de lucir tan patético.

Andreas sostuvo la respiración unos segundos, antes de soltar el aire de todos sus pulmones.

«Nosotros no sabíamos nada de lo de tu intento de suicidio, Heidi nos vendió otra historia, Tom estaba decepcionado, tenía todas las de ganar, Heidi es una arpía, Tom te necesita, tú lo necesitas, por favor ven conmigo, te necesita, enserio te necesita» su voz salió disparada, revolviendo un poco al muchacho que tenía a su frente.

Tom frunció los labios, sintiéndose traicionado por su hermana y con un pequeño hilo de esperanza por parte del gafufo que tenía enfrente, sin quererlo soltó un suspiro, volteando por sobre su hombro, antes de dirigirse de nuevo a Andy.

«Espérame aquí» corrió escaleras arriba, ignorando la mirada de arrepentimiento que le dedicaba Verina y dedicando una pequeña mirada a Carry, diciéndole con la misma que volvería más tarde.

Veri abrió la boca para decir algo, mas su esposa levantó una mano, frenando cualquier objetivo que ella pensara marcar, caminando directo a la cocina.

No pasó mucho para que Bill volviera a correr escaleras abajo, ahora con una sudadera negra en su cuerpo y sus viejas Converse puestas.

Salió disparado de la casa, cerrando la puerta a sus espaldas e ignorando el “Bill» que le decía su hermana.

Andreas no dijo nada, se limitó a caminar a su auto, mordiendo sus labios con impaciencia y tomando su celular apenas si subía al auto.

Kristy le había mandado un texto, diciéndole que Tom ya estaba en la casa y que ella ya había comprado la cena, Andreas sonrió, tecleando que él ya también tenía a Bill en el auto y que quería doble porción de lo que fuere a ser la cena.

Oyó la puerta del copiloto cerrarse, sus labios volvieron a formar una línea recta, y cuando la llave giró en el auto, prendiendo el motor del mismo, supo que era hora de hablar.

«Tom te quiere…» Comenzó, tratando de no mirar tanto tiempo a Bill seguido, pues sabía que era de mala educación cuando solo iba a verlo por morbo.

El pelinegro se limitó a morder sus labios, viendo por el espejo retrovisor con la vista pérdida.

«Él no me quiere cerca» Andreas dejó soltar un suspiro, girando en la avenida.

«Ya te lo dije, Heidi nos lavó el cerebro, si le contaras a Tom que quisiste suicidarte…

«¿Para qué? ¿Para que por lástima vuelva conmigo?» El rubio cerró la boca, viendo el asfalto detenidamente.

«No.» Contestó decidido «Para que le abras los ojos; Bill, no me contestes pero… ¿Ya te pusiste a ver todo desde su lado?

El tatuado se quedó callado, viendo a través del espejo, aun sin poder ver nada en realidad, sintiendo su cuerpo igual de tembloroso que como cuando había llegado Verina a la casa y él estaba apuntándose con una revolver.

Sin poder evitarlo se giró a ver a Andreas, soltando un cansado y largo suspiro después.

«Él nunca se ha puesto del mío.

«Para eso estoy yendo hacia mi casa» contestó el rubio, totalmente firme y con ese aire característico del muchacho.

El menor sintió un nudo en la garganta, pero no dijo nada.

Porque todas las palabras de Andy eran verdad.

Continúa…

Gracias por la visita. Te invitamos a comentar y a seguir con la lectura.

por Space_witch_111

Escritora del Fandom

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