TUMBLR Fic de Space_witch_111

Entrada #9

Y solo pudo afirmar que quería una amistad con Tom cuando lo vio sonreír de esa manera al recibir a su pequeña en brazos.

Bill no podía acabar con eso, el de trenzas parecía amar a su pequeña, la manera en que la abrazaba solo parecía decirle a Bill: NO ARRUINAR. Con el subrayado y demás.

«¡Hola Billy!» El tatuado sacudió levemente la cabeza, saliendo de su trance.

«¡Gran Leni! ¿Cómo estás, nena?» Sonrió, haciendo que Tom sintiera una punzada de ternura.

«¿Vamos a ir ota vez al café?» La pequeña tomó el rostro de su padre entre sus pequeñas manos.

«No princesa, Billy va a quedarse a comer con nosotros» le explicó el padre, sonriéndole con cariño.

El tatuado sonrió con debilidad, mordiéndose los labios, pensando en todo lo que hubiera pasado de seguir con la jugarreta.

«¿Nos vamos?» La voz del mayor le sacó de trance al estudiante.

«¿Qué? Ah, sí, vamos» Bill estaba por adentrarse al auto cuando Leni le interrumpió:

«¿Puedo ir adelante con Billy? ¿Sí?» El pelinegro soltó una risita, sentándose en el asiento del copiloto.

«Ven acá, Gran Leni» le sonrió desde su lugar.

La niña sonrió, saltando a las piernas del castaño, Tom embozó una leve sonrisa, si Leni se llevaba bien con Bill, eso significaba que nada podría salir mal. Subió al auto, prendiendo el motor antes de arrancar…

Leni salió corriendo del auto, adentrándose y luego perdiéndose escaleras arriba en la casa. Tom y Bill bajaron a paso lento, el segundo tratando de evitar contacto visual a toda costa con el moreno. Se adentraron en la casa, Gothdick789 estaba por sentarse en el sofá cuando el artista le tomó del brazo, evitando que se sentara.

«Oye, Leni está jugando arriba a algún juego desconocido, ¿Sabes cocinar?» El muchacho embozó una leve sonrisa, asintiendo.

Era extraño, el hecho de que estuviera en casa de otro hombre que no fuera Gustav, su amigo de la facultad, puesto a que Bill no tenía muchos amigos, por… Temor a engañar a Georg con alguno de ellos. Sí, definitivamente tenía un problema

«¿Quieres hamburguesas?» La voz de Tom le sacó de su trance.

«Ah… S-sí» dijo entretenido, pensó en decirle que era vegetariano, pero el solo pensar en esa hermosa bola de carne entre dos panes… Podía decirle luego.

«Y dime, ¿Has hecho algo últimamente?» El moreno se acercó a Bill, el tatuado se tensó, viendo a Tom con los labios apretados, una de las manos del mayor rozó su cintura, yéndose de paso hasta tomar un paquete de carne detrás de donde el pelinegro estaba recargado «La carne» sonrió, levantando el paquete, sin alejarse.

Kaulitz se quedó prensado de sus labios, esos pequeños y sabrosos labios.

Subió la vista superficialmente, cruzando su mirada con la del de ojos marrones unos segundos.

Tom seguía viéndole con el paquete de carne en la mano, se acercó un mínimo a Bill, hasta que sus respiraciones comenzaron a mezclarse, el de ojos miel subió la mirada, penetrando con la vista al artista.

El tatuado hizo el ademán de acercarse más, haciendo que sus labios chocaran levemente con los del mayor, sus manos se deslizaron a través del pecho de Tom, llegando al borde de su chaqueta.

«¡Papi!» Bill empujó al de trenzas por el susto, haciendo que chocara con la mesa de atrás.

Tom volvió la vista bruscamente a la entrada de la cocina, viendo a su nena con un conejo de felpa en las manos.

«¡El señor Gogo quiere quedadse a cena’!» El padre se aclaró la garganta, viendo de reojo a Bill, que tenía la vista fija en sus tatuajes de las manos.

«Ah… Claro princesa, dile que se siente en la mesa contigo en lo que Billy y yo terminamos estas cosas, ¿Vale?» La niña asintió enérgicamente, para luego salir corriendo a la sala.

El artista volvió la vista al castaño, mordiendo su labio inferior, aclaró su garganta, haciendo que Bill subiera la mirada.

«¿Qué?» Su voz fue ronca, mucho más de lo normal.

«Lechuga… Ah… Ayúdame, a… A picar la lechuga» murmuró distraído.

Bill asintió nervioso, caminando al otro lado de la cocina, rodeando a Tom, para llegar al refrigerador…

«En casa de un amigo. Claro.

«¡Es enserio! Es más, te paso a su hija» rio Bill estirándose para llegar a donde Leni.

Después del incidente en la cocina, Bill le debía mil y un cosas a la pequeña hija de Tom, puesto a que la niña había sido la razón por la cual el «solo amigos» de los hombres, se estaba cumpliendo.

Georg había llamado cuando estaban a mitad de la comida, nada convencido de que su ahora prometido estuviera en casa de un «nuevo amigo» comiendo hamburguesas.

Tom soltó una risita, bajando la vista a su plato de nuevo al ver a su hija tomar el celular del blogger.

«Dile hola a mi novio, Gran Leni» murmuró el muchacho, extendiendo el móvil a la niña.

«Hola novio de Billy…» Murmuró la pequeña, frunciendo sus cejitas después «No… Estaban cocinando… Adiós» la pequeña le extendió el celular al universitario.

«¿Contento?» Arqueó una ceja el castaño.

«Bueno, lo siento, es solo que…» Escuchó el bufido de Georg del otro lado «Es extraño que tengas un amigo, es todo, bien, te espero a cenar, te amo.

«Yo también, y descuida, pronto podrás conocerlo» sonrió el tatuado, recargándose en la mesa con gesto soñador.

«¿Podré?

«Ya lo sabrás, yo también te amo, bye.

«No, espera, Bill…» El mencionado cortó la llamada, con una sonrisa maliciosa.

Tom le veía desde su lugar, con una ceja arqueada, sacudiendo la cabeza luego, para volver a dar una mordida a su hamburguesa.

«Papá, ¿Por qué Billy sale con un hombe en vez de una mujed? ¿O mamá también es un hombe?» El moreno se atragantó con su bocado, tratando de no morir a causa de la carcajada que se había escapado de sus labios.

Bil en cambio soltó solo una risita, volteando a ver a la niña.

«No, tu mami no es un hombre, es una niña, como tú, solo que a mí me gustan los hombres» explicó con un encogimiento de hombros.

«¿Y por qué?

«Pues… Porque así soy yo» volvió a hacer el mismo gesto.

«¿Entonces a papá también le gustan los hombes?» El tipo que ya se estaba recuperando de su ataque con un vaso de refresco, volvió a atragantarse con éste.

«Pues eso depende de tú papá» murmuró Bill , no iba a mentirte a la niña tampoco.

Mucho menos si sabía lo que Tom hacía en Tumblr.

«¿Y a ti te pueden gusta’ las niñas?

«No, a mí no me gustan, agg, que asco» hizo una mueca haciendo reír a la pequeña.

«No entiendo» sonrió inocente.

«¿Quieres saber un secreto?» Musitó , inclinándose al oído de la pequeña «Yo tampoco» susurró, haciéndola reír una vez más.

Tom aclaró su garganta, habiendo superado su ataque de tos.

«Bueno, ahora que todas las dudas quedaron igual…

«Papá…

«¿Qué paso?» Preguntó el mencionado, levantándose de la mesa.

«Tengo ota duda…

«¿Cuál?

«Si Billy sale con un hombe…» Posó su manita en la boca, pensativa.

«Ajam…» Le alentó el padre.

«¿Entonces Billy también puede tener bebes?» Sonrió enérgica, Tom volvió a quedarse congelado.

Y Frank soltó una carcajada por su parte.

Continúa…

Gracias por la visita. Te invitamos a comentar y a seguir con la lectura.

por Space_witch_111

Escritora del Fandom

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